36 Cueva del Tesoro

Salimos del Rincón de la Victoria en las inmediaciones de la urbanización de Fernando.

En vista que amenazaba lluvia nos fuimos rápido en dirección a La Cala para acometer primero la pequeña subida que teníamos previsto hoy.

Atravesamos los túneles, con abundantes referencias a la guerra civil y la famosa “desbandada”

Llegamos a la Cala del Moral y empezamos a subir bordeando el Arroyo Totalán hasta llegar a la urbanización el Cantal.

Incluso atravesamos la autovía y llegamos al Centro Comercial Rincón de la Victoria.

Badeamos el arroyo de Las Piletas, totalmente seco en esta época del año hasta llegar al Parque Forestal El Cantal y desembocar después en el Parque Arqueológico del Mediterráneo.

En esta zona, exclusiva para niños de entre 3 y 10 años, algunos no pudieron resistirse.

Por favor, Diego.

Paradita para comer plátanos, mandarinas y Kumquat.

Eso sí, las fuentes eran de lo más originales y aunque el agua era potable nadie se atrevió a beber del pitorro.

Lástima que no viésemos ninguno de estos mamíferos en este parque: jabalí, zorro, comadreja y erizo.

Estas escaleras de madera van a dar a las inmediaciones de la Cueva del Tesoro.

Desde aquí se pueden observar los túneles de El Cantal, la playa de la Cala, la isla de la Cala, la Bahía de Málaga, la Sierra de Mijas, la Sierra de las Nieves y los Montes de Málaga.

También se puede ver el crecimiento vegetativo de algunas barrigas.

En la Cueva del Tesoro nos hacemos estas fotografías sin la ayuda de los trípodes de Melchor. Es una de las tres únicas cuevas de origen marino que se conocen en el mundo. Las otras dos están en Asia y América Central.

Nos prometemos volver para visitar estas cuevas y posteriormente ir a La Caliza.

Y también podemos hacer estas Rutas por los orígenes de Málaga:

  • Cueva de la Pileta
  • Necrópolis megalítica de Corominas
  • Cueva de Ardales
  • Dólmenes de Antequera
  • Cuevas de la Araña
  • Cueva de la Victoria
  • Cueva de Nerja

Es que, en cuanto ven un parque infantil, no se pueden aguantar.

Que sí, que sí, tú.

El Parque de las Viñas.

Se ve que las ranas viven aquí tranquilitas.

Cuando ya bajamos al Rincón me extrañó esta campana en un muro levantado sin edificio detrás.

Se trata de una espadaña: La espadaña (del latín spatha, espada)​ es una estructura mural que se prolonga verticalmente, sobresaliendo del resto de la edificación, y suele acabar en un pináculo. Puede disponer de uno o más vanos para albergar campanas, formando parte de algunas iglesias, donde hace funciones de campanario o campanil, diferenciándose de estos en que su acceso no se alberga en el interior.

Fernando nos enseñó su urbanización. La primera vez que veo ventanas simulando celosías. Toda una idea, desde luego.

Nos dirigimos al Paseo Marítimo del Rincón de la Victoria donde nos estaba esperando la Diosa Fenicia Malac (Noctiluca)

Hasta que nos encontramos un trozo que estaba cortado por lo que decidimos dar la vuelta para ver si había cervecitas en algún sitio.

Cruzamos la carretera principal y nos hacemos unas fotos en Casa Fuerte de Bezmiliana.

La Casa-Fuerte de Bezmiliana es el monumento más emblemático del municipio de Rincón de la Victoria. Fue mandada construir hacia el año 1766 como complemento de la tradicional organización de la defensa militar ya existente en el siglo XVI y de la que también formaban parte la Torre de El Cantal y la Torre de Benagalbón, con el objetivo de rechazar la piratería marítima y terrestre que acechaba la zona.

La piratería berberisca ya no era el principal peligro y las torres almenaras fueron útiles para asegurar la alerta ante las incursiones norteafricanas, pero para mantener a raya a la poderosa artillería de la flota inglesa se hicieron precisos baluartes adaptados a las modernas técnicas militares.

En estos precisos momentos un pirata berberisco estaba intentando atacar la fortaleza. No sabemos si lo consiguió o no.

La solidez de la construcción ha permitido llegar hasta nuestros días este importante ejemplo de la arquitectura militar dieciochesca, que, tras la restauración realizada en 1992, ha recuperado en gran parte su esplendor pasado, dotándolo de una nueva función como centro de exposiciones de Rincón de la Victoria.

En sus jardines podemos ver incluso imágenes de Botero.

¿Qué haces ahí, Manolo? Anda, vete.

Y por cierto, no es de Botero, es de Seguiri, titulado Rapto de Europa

Antes de volver al Paseo Marítimo nos encontramos con D. Manuel Alcántara, del que no nos perdíamos ninguna de sus columnas al final del periódico Sur durante años.

Ah no, que esto lo puso Diego.

Y nos hicimos una foto con él.

Una vez llegado nuevamente al final del Paseo Marítimo nos acercamos a la Virgen del Carmen de gran devoción en el Rincón.

Bueno, alguno no demostraba gran devoción.

Las duchas de estas playas son… originales.

El pirata berberisco no se daba cuenta que también lo estaban observando desde la Torre de El Cantal.

Por un pasadizo estrechito estrechito nos dirigimos hacia el Restaurante D’Luna

Pero allí nos deleitaron con unas cervezas fresquitas y con unos chorizos al infierno que estaban de rechupete. Eso sí, Isa seguramente le dijo a Diego que antes de entrar se quitara esa a peste a gitano que traía por culpa del humo.

Anda ya, eso cómo va a ser.

Otra vez que volvamos nos ha prometido Fernando que la madre nos preparará unos callos, y esos si que estarán buenos.

Fali, tú no puedes venir. Y tú Félix, unas veces sí y otras no.

La ruta de hoy, 12,76 km

Y, por último, Melchor nos deleitó con el famoso truco de magia de cortar a una persona por la mitad. Pero más difícil todavía, hacerlo en grupo.

Sálvate príncipe mío.

E hizo lo más difícil, meterse en la hornacina.

Resumen de la ruta

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